A los trece años mi padre, entonces editor de un pequeño periódico local, me preguntó si le quería "echar una mano" maquetando su publicación y de paso haciendo las viñetas para el mismo… Desde entonces llevo trabajando en el desarrollo de proyectos sobre todo publicitarios y editoriales. Con el tiempo y la inercia, también empecé a organizar eventos y planificar estrategias de marketing para mis clientes, contactar y negociar con proveedores, además de coordinar equipos de colaboradores. Todos ellos (clientes, proveedores y colaboradores) me han aportado y enseñado algo… ellos fueron mi verdadera "escuela".

También la diversidad de sectores y puestos en los que he trabajado han enriquecido mi formación: trabajé como dibujante en una productora de dibujos animados; como maquetadora e ilustradora en una editorial; creativa y diseñadora en una agência de viajes; directora de marketing en una revista y en una escuela de cine y audiovisuales; ejecutiva de cuentas en una agência de publicidad y, en algunos momentos de mi carrera, hasta pude ser formadora, animadora, actriz ¡y presentadora!

Con todo esto, puedo asegurar que ya no me asustan los retos. Aprender y hacer de todo un poco me permitió ser exigente conmigo misma y con el resultado final de mi trabajo. Hoy, creo que precisamente estos dos elementos son los que mejor definen mi forma de trabajar: la variedad de actividades y la búsqueda del perfeccionismo.

Tengo un gran "aval": mis clientes. Confían en mi plenamente pues saben que mi compromiso va más allá de un contrato firmado. Su satisfacción es mi gran recompensa, y por eso me gusta asesorarles y transmitirles mis ideas, por más absurdas que puedan parecer. Desde qué tipo de ilustración utilizar, el gramaje y el tipo del papel, el uso de soportes alternativos, cómo organizar la información del material gráfico, los apartados que poner en una web, dónde anunciarse, qué tipo de artista contratar para un evento, qué regalo original hacer a sus clientes, además del seguimiento de todas las etapas de producción de un trabajo. Desde el primer boceto hasta la "última ojeada" antes de entrar en máquinas. ¡Eso sin hablar de que nadie "apaga fuegos" como yo, ¡modéstia aparte!

He decidido que este es el momento de poner mi talento, mi creatividad y todo mi conocimiento a disposición del que la necesite…